¡Noticias!

Después de casi un año sin publicaciones o avisos, he regresado y con nuevas (y espero buenas) noticias.
El blog no solo tendrá las historias que ya conocen, sino que ahora también encontrarán los capítulos de algunos libros, subiré nuevos capítulos de libros e historias por igual.
Espero que no hayan olvidado el blog y que pronto seamos más.
Lili Vulturi Mellark.

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18 sept. 2011

Capítulo 19: Perdón por esto

Maratón 1/3 
{...}
Hace 4 días me volví la prometida de Alec. Hoy mis padres no estaban en casa se habían ido pro 3 semanas en un viaje de negocias de mi papá.
-Mar, baja te tengo una sorpresa. –Grito Alex desde la sala.
-Dime.
-Conseguí dos lugares para ir a ver la torre de reloj.
-¿Enserio?
-Sí. (Aclaración, Mar no sabía que en ese castillo o torre vivían los Vulturi)
Alex y yo nos dirigimos hacia la torre en su auto, cuando llegamos vi a una hermosa chica parada frente a varias personas de diferentes edades, habían alrededor de unos 10 niños y más de 20 adultos.
La chica nos hizo pasar, después de pasar algunos pasillos vi un recuadro que me resulto familiar, de hecho no era uno, eran varios. El primero era de alguien parecida a Dídima, otro de Marco, Cayo, Aro, Alec, Jane y Jessica, a los demás no los reconocí, cuando regrese la vista hacia las personas distinguí a una señora rezando con un rosario que tenía como pulsera. Ella al igual que yo ya sospecha que pasaría, si en este lugar viven los Vulturi, dudo que seamos una visita.
 -Alexis, por favor vámonos ya, no me da buena espina este lugar. –No le podía decir Alec y Jane son vampiros al igual que el resto de su familia, al casa a la que fuimos no era suya, ellos viven aquí, si le decía eso me creería loca.
-Mar tranquilízate, nos iremos cuando el recorrido acabe, es mas ya solo falta una sala por visitar y está justo enfrente.
Me dijo mi hermano mientras señalaba una gran puerta de madera de más de 2 metros, la chica que iba enfrente abrió la puerta lentamente, dejando a la vista tres tronos en el centro de la sala con tres personas sentados en cada trono, todos siguieron avanzando, nosotros éramos los últimos, cuando escuche que la puerta se cerró detrás de mí voltee y vi a Jane.
-No debiste venir, yo solo puedo proteger a uno de ustedes, y sabes que elegiré a tu hermano. Pero Alec volverá cuando vea que no estás en tu casa –Dicho esto ella se abalanzo contra el vampiro que ya había acorralado a mi hermano y estaba a punto de morderlo, aquel vampiro salió volando, cuando cayó al piso inicio a retorcerse de dolor, vi que mi hermano se desmayaba, Jane no dejo que el tocara el piso, lo coloco sobre su hombro y salió de aquella sala.
Fue entonces cuando me percate de lo que ocurría a mí alrededor. Vi como las personas comenzaban a correr por todos lados, mientras varias personas o más bien vampiros se les aventaban encima y presionaban su boca sobre su cuello.
Corrí y me escondí tras una columna, no sabía qué hacer, o tal vez si…Me concentre todo lo que pude y encendí mis manos en fuego, solo por si Alec tardaba en llegar.
-Tú sí que hueles bien, preciosa. -Dijo una voz a mis espaldas, al voltear me topé con un hombre alto, tenía un poco de sangre en la camisa y también un poco desgarrada. Levante rápidamente las manos lista para quemarlo en cuanto se me acercara, antes de que pudiera reaccionar o defenderme él ya estaba sobre mí, sentía su aliento en mi cuello, el miedo se apoderó de mí y no pude hacer que el fuego saliera de nuevo por mis manos.
-Alec, te amo. –Fue lo único que dije antes de que aquel vampiro presionara sus labios contra mi cuello.
Sentí como si el fuego que mara mis venas y recorriera todo mi cuerpo este fuego no era igual que el que sentía cuando usaba mi don, este fuego si me dañaba, no solo era el calor sino también el dolor, de pronto deje de sentir esos labios tan fríos como témpanos de hielo aplastados sobre mi cuello.
El calor aumenta cada vez más, sentí como alguien me cargaba y me decía: “perdón por esto, ojala hubiera llegado antes”. El dolor desapareció de golpe y deje de oír todo a mí alrededor, era como si hubiera muerto.

{…}
Me dirigí a la casa de Mar para invitarla a comer conmigo, hoy llevarían a humanos al castillo y ahora que soy el prometido de Mar quiero dejar la dieta de sangre humana.
Cuando llegue no vi el auto de Alexis estacionado donde siempre estaba, eso me preocupo, salí del auto y note el efluvio de Mar, regrese al auto y abrí las ventanas, me fui guiando gracias al olor y el lugar a donde llegue no fue de mi agrado, vi el auto de Alexis estacionada enfrente del castillo, sentí los efluvios de él y Mar entrando al castillo, me apresure a entrar peor ya era demasiado tarde.
Afton estaba sobre ella, sus colmillos ya estaban enterrados en el cuello de Mar. Me abalance contra el aventándolo lejos de Mar.
-Perdón por esto, ojala hubiera llegado antes –Use mi don en ella, apenas salí de la sala enterré mis colmillos en las aberturas que había dejado Afton, su sangre era como fuego que quemaba mi garganta, sabía que tenía que detenerme, peor su sangre era la mejor que había probado. Me detuvo justo a tiempo, cuando me separe de su cuello para verla su piel ahora era de un color más claro, me había pasado un poco, me lente del suelo y seguí mi camino hacia mi habitación, al frente de su habitación estaba Jane, parecía que me esperaba, su cara demostraba culpabilidad, entonces recordé que solo había sacado a Mar y no había visto a Alexis, deje a Mar en mi cama y la cubrí con la colcha, al salir de mi habitación Jane me detuvo agarrándome del brazo.
-Ahora no Jane, necesito buscar a Alexis.
-Él está en mi habitación.
-¡Que!
-Lo saque cuando vi que Mar estaba ahí, lo saque antes de que alguien lo mordiera.
-Y dejaste a Mar sola, sin protección.
-Pensé que estaba Jessica ahí.
-Jessica no está aquí, recuerda que esta en algún bosque practicando sus dones.
-Lo lamento. –Eso fue lo más sincero que la escuche decir.
-No te preocupes, yo debía de estar aquí. –Le dije ya más calmado.
-No, yo debí de haberla sacado, podía ir cargando a Alex y jalando a Mar de la mano, mientras yo usaba mi don contra quien se le acercara.
-No te preocupes, ya paso, ella está a salvo y sin ponzoña en la sangre.
-¿Qué?- Le conté a Jane como había encontrado a Mar.- Pero su collar la protege contra nuestros dones, ¿no?
-No de todos, el collar no funciona con el ser amado.
Mar despertó después de unos 20 minutos, lo primero que hizo al despertar fue encender sus manos en fuego y ponerse en posición de ataque.
-Tranquila, nadie te hará daño.
-Alec. –Ella se aventó contra mí y me abrazo, de pronto inicie a olor como si algo se quemara.- Lo lamento, enserio lo siento, no quería. –Dijo ella y se alejó de mí, pude ver que sus manos aun guardaban un poco de fuego.
-No te preocupes, no me dañaste.
-¿Mar? –Dijo Jane mientras entraba a mi habitación.- Me alegro que estés despierta, hay un problema.
-Alex…
-Sí...

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