¡Noticias!

Después de casi un año sin publicaciones o avisos, he regresado y con nuevas (y espero buenas) noticias.
El blog no solo tendrá las historias que ya conocen, sino que ahora también encontrarán los capítulos de algunos libros, subiré nuevos capítulos de libros e historias por igual.
Espero que no hayan olvidado el blog y que pronto seamos más.
Lili Vulturi Mellark.

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20 oct. 2014

Capítulo 28

{…}
Cuando Alec abrio la puerta via  Jeremy y Angélica en medio de la habitación.

-¡Sorpresa!

Las luces ahora eran moradas y rosas, habían globos rosas en el piso y plateados flotaban alrededor, unos listones lilas y rosas atravesaban el techo de la habitación, detrás de Jeremy estaba un mase con un pastel de chocolate, demasiado grande para que solo comieramos dos personas y detrás de Angélica estaba una pequeña montaña de regalos.

-Feliz cumpleaños, cariño.- La última palabra de Alec me paralizo, todo comenzó a moverse lentamente, sentí sus brazos alrededor de mi cintura y un beso en la mejilla.
-Feliz cumplaños, Ness.- Angélica me abrazó, sus palabras fueron distantes. Suéltalaa, o no va a disfrutar de nada. -Esas palabras no fueron para mi, cuando termino de hablar, Alec ya no me abrazaba. -Gracias..- Angélica tomó  la libreta de mis manos y la coloco en mi mesa de noche, junto a la lámpara.
-Feliz cumpleaños, pequeña.- Jeremy me abrazó y me despeino cuando me soltó.
-Soy mayor que tu.
-En teoria, tu cumpleaños es en unas horas y yo casi tengo **300** años.
-¿Te gusta?- Alec ya había entrelazado sus dedos con los míos.
 -Claro que sí, me fascina.

...
Ya habíamos bailado casi 3 horas cuando Angélica dijo que era hora dle ¡¡PASTEL!!

-¡Mordida! ¡Mordida!- Solo Angélica gritaba, Alec y Jeremy la veían raro.

Me agaché lentamente, temiendo lo que pasaría teniendo a tres vampiros a lado. En mi último cumpleaños mi tio Emmett me aplastó la cara contra el pastel tan fuerte que la base del pastel se rompió. Mis labios acababan de roza el betún cuando la mano de Angélica me hundió la cara en el pastel.
      
-¡¿Qué haces?!- Alec parecía asustado y enojado.
-Tranquilo, estoy bien.- Apenas podía hablar, mi boca estaba llena de pastel y mi cara cubierta de betún. -En cada cumplaños se acostumbra que el festajado muerda primero el pastel y alguien puede hundirle la cara en el pastel.
-Ve a lavarte la cara, nosotros partimos el pastel, Alec, ayúdala.- Escuche que Angélica se movía. Alec me levanto un poco del piso, puso mis pies sobre los suyos y comenzó a caminar hacia el baño.
-Aqui esta el lavamanos.- Con su mano sobre la mía, me guió a la llave del agua.

Me enjuague la cara y me sequé con una  toalla que Alec me dio.

-¿Aun tengo betún en la cara?- Le pregunte volteando hacia él.
-Sí.- Su voz fue distinta, era tierna y con deseo a la vez
-¿Donde?- Intenté sonreír de forma coqueta, aunque nunca antes lo había hecho.
-Aquí.- Con su dedo índice tocó mi labio inferior y me beso.

Sus manos aferraron mi cintura y me acerco a él, pude sentir cada músculo de su pecho a través de la camisa, subí mis manos a su cabello, tome varios mechones entre mis dedos y lo jale suavemente, él en respuesta me besó con mayor intensidad, sus colmillos mordieron el lado derecho de mi labio inferior, logre sentir un poco de sangre en mi boca. Fue cuando él se separó.

-¿Ocurre algo malo?- Le pregunte nerviosa, me preocupaba que mi fragilidad lo molestara.
-No te quiero hacer daño.
-Pero…
-¡La fiesta esta aqui!- Angélica tocaba la puerta desesperadamente al hablar.
-Vamos, no estes triste, después de la fiesta te tengo un sorpresa.- Las palabras de Alec me animaron de nuevo.

Angélica insistió en que me tomara fotos con Alec, él tomó una rebanada de pastel y me la dio a morder, yo hice lo mismo y él intentó disimular el asco al tragar.
Comencé a abrir los regalos, el de Jeremy era un pantalón lila y una blusa blanca; el de Angélica era un vestido plateado; mi tía Alice había mandado dos regalos, con cajas demasiado grandes, eran unas zapatillas de líneas diagonales lilas y blancas y un vestido con un listón debajo del pecho, con varias capas de tela delgada, de color negro; los regalos de Alec eran un brazalete de rubíes, un collar en forma de "V"con cuervos y rubíes, como el de él y un álbum de portada gruesa color negro con algunas manchas azul cielo. Alec me colocó el brazalete y yo insistí que también me pudiera el collar.

-Que tu papá no las vea, creo qu no aprueba la relación.- Angélica me dio la cámara. -Yo me voy, tengo muchas muestras que analizar.- Angélica me dio un abrazo y se fue.
-Yo necesito dormir, no soy mitad vampiro.- Jeremy sonrió suavemente y salió de la habitación.
-Ahora es el turno de mi sorpresa.- Alec sacó una mascada roja de su bolsillo. -¿Puedo?- Yo solo asentí. Me tomó en sus brazos y corrió, al detenerse escuche como abría una puerta, un delicioso aroma a lavanda lleno mis fosas nasales, Alec camino un poco, cerró la puerta y me bajo. -Sorpresa.- Susurro en mi oído al desatar la mascada.

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