¡Noticias!

Después de casi un año sin publicaciones o avisos, he regresado y con nuevas (y espero buenas) noticias.
El blog no solo tendrá las historias que ya conocen, sino que ahora también encontrarán los capítulos de algunos libros, subiré nuevos capítulos de libros e historias por igual.
Espero que no hayan olvidado el blog y que pronto seamos más.
Lili Vulturi Mellark.

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24 abr. 2012

Nuevo proyecto

Chicas!!
Tengo otro Blog, me gustaría que se pasarán por él y lo recomendaran (si así lo desean), es sobre Novelas de artistas y tú
es un nuevo proyecto y quisiera que lo conocieran.

http://novelas-de-tus-artistas-y-tu.blogspot.mx/

22 abr. 2012

My heart will go on

Este One-Shot es sobre la saga de "Los Juegos dle Hambre, especificamente de "Sinsajo", espero que les guste.


Los mutos nos persiguen a través de los túneles, las escaleras se hacen cada vez más lejanas hasta que no las alcanzo, mi único consuelo al verme tan cerca de los mutos y sin forma de huir, es que si Katniss llega a Snow mi pequeña Annie estará a salvo, nadie podrá dañarla si no estoy para cuidarla, mi muerte le dará la tranquilidad que le dan mis palabras cuando recuerda como la torturaron…

Mi única arma es mi eterno tridente, él que me saco de tantos apuros y con el que moriré.

Cuando tres mutos me atacan sé que es mi fin, moriré. El muto que tengo frente a mi hecha la cabeza hacia atrás listo para matar…

~La joven ganadora de los juegos acababa de mudarse, creí que lo más decente sería darle la bienvenida. Con un pay de queso que compre ocupando una de mis manos, toque la puerta lentamente. Una hermosa joven de aspecto infantil y dulce abrió la puerta.

-Hola, soy Finnick y vengo a darte la bienvenida a tu nuevo hogar.

-Gracias, yo soy Annie-A pesar de verla tantas veces en televisión, el tenerla enfrente me hizo dar cuenta que desde el momento en que su nombre salió en la cosecha me enamoré perdidamente de ella….

Annie cubrió sus oídos y cerro fuertemente los ojos.

-Tranquila, todo estará bien. Piensa en el mar, en las olas rompiendo en las rocas, piensa en casa, en un lugar seguro. –Cuando termine de susurrarle aquellas palabras al oído Annie bajo la mano que aun cubría el otro oído.

-Que tú estés junto a mí me basta para saber que todo estará bien.

-¿Por qué lo dices Annie?-

-Cuando estuve en el Capitolio, me torturaron con charlajos que tenían tu voz, gritabas, era como si estuvieras cerca pero a la vez lejos de mí y no podía hacer nada para detener tu sufrimiento.-Palabras sencillas, pero que hacían que todo mi mundo se viniera abajo y se reconstruyera gracias a ella, ella era mi vida, la única mujer con las que quería estar hasta que la muerte nos separará e incluso después de esta…

-¿Annie Cresta, me harías el honor de casarte conmigo?-Por primera vez en mi vida sentí pánico, sabía que ella me amaba pero a pesar de mi comportamiento me es muy difícil decir mis sentimientos.

-Finnick, claro que sí, acepto ser tu esposa.-Lagrimas de felicidad brotaron de los ojos de Annie y rápidamente mi vista se opacó, tanteando le coloque el anillo y la bese…Cresta

-Finnick, cuídate mucho.-Los ojos de mi esposa estaban empañados por las lágrimas que amenazaban con salir en cualquier momento.

-Lo prometo. Pero si no regreso, quiero que siempre me recuerdes.

-Tú también recuérdame.- Las lágrimas comenzaron a salir por sus ojos cuando tomo su rostro entre mis manos y la bese. No fue un beso como los demás este fue totalmente distinto, era un beso de despedida…~



{…}

-Annie, necesitas comer, si quieres no comas por tu bien, come por el bien de tu bebé.-Insistió Prim. La pequeña hermana de Katniss se había vuelto mi consuelo desde la partida de Finnick, siempre estábamos juntas consolándonos por la lejanía de nuestros seres queridos. Aquella pequeña era tan valiente, gracias a ella he sobrellevado estos días sin Finnick, cuando me entere que iba a ser madre me alegre y entristecí, ahora deseaba con más ansias que él volviera.

**-Annie….Annie.-La lejana voz de Finnick me atraía al mar. Cuando por fin lo distinguí mi felicidad fue inexplicable. Él se encontraba en la orilla de la playa; las pequeñas olas mojaban su traje negro, el que uso cuando nos casamos; su cuerpo estaba rodeado por una silueta blanca brillante. -Annie ven, necesito decirte algo.- Me acerque rápidamente a él, rodee su cuello con mis brazos y lo abrasé, al instante el me correspondió. –Vine a despedirme.- Dijo en cuanto me separe de él.

-No puedes irte, no ahora.- Las lágrimas opacaron mi vista y mojaron mi rostro rápidamente.

-¿Recuerdas lo que te dije antes de irme?- Su dulce voz se desvanecía con cada palabra, sus fríos dedos secaban las lágrimas que mojaban mis mejillas. No respondí, me limite a abrazar fuertemente mi vientre. –Quiero que siempre me recuerdes, que me recuerdes como el chico al que le gustan los azucarillos y hacer bromas.- Su voz ahora era quebradiza y algunas lágrimas también salían de sus hermosos ojos verde-agua.

-No me puedes dejar… ¡Finnick, vas a ser padre!- La desesperación de perderlo se apodero de mí.

-Lo sé y por eso te pido que seas fuerte, no te dejes vencer. Quiero que sigas adelante con tu vida y cuides de nuestro hijo.

-Finnick no podré hacerlo sin ti. ¿Qué pasara cuando recuerde los gritos de los Charlajos?

-Imagina que estoy en un lugar mejor, uno en donde nadie me dañara…se feliz y cuéntale a nuestro hijo como era, enséñale a hacer bromas y a comer muchos azucarillos. Dile que yo estaré cuidándolo desde el cielo.- Su sonrisa demostraba tristeza y felicidad.- Te amo y ni la muerte podrá cambiarlo. **

Desperté feliz de saber que mi Finnick ahora estaría seguro, pero triste porque no conocería a nuestro hijo. Me levante de la cama, subí las escaleras rápidamente y en una pequeña ventana que encontré, me asome.

-Siempre te recordare Finnick y nuestro hijo sabrá todo lo que hiciste, sabrá como luchaste por un mundo mejor, sabrá que moriste buscando defender lo bueno.

Cuando termine de hablar una estrella fugaz atravesó el cielo, estoy segura de que era Finnick, era su forma de decir que nos cuidaría.


12 abr. 2012

Capítulo 6: Por ser un Vulturi

{…}

Me quede parado viendo la puerta de Nessi…su olor estaba impregnado en mi ropa, un olor que a otras les resulta asqueroso a mí me resultaba encantador, me atraía hacia ella.

Los minutos anteriores en los que la creí muerta vinieron a mí, más dolorosos que antes, haciéndome pensar que sería de mí si ella hubiera muerto de verdad, ¿qué hubiera hecho? Lo más seguro era que abandonaría la guardia, intentaría llevarme a Jane, pero si ella se negaba me iría salo porque aunque ellos nos hubieran salvado la vida los dejaría, ahora la “pequeña” media sangre que estaba detrás de la puerta era mi razón de existir, si su sangre algún día se detuviera o dejara de darle calor a su cuerpo, yo moriría con ella, haría lo imposible por matarme e intentar encontrarla a donde se hubiera ido.

-Se nos hace tarde Vulturi.-Dijo aquella dulce voz de manera violenta. Levante la vista y vi un ángel, Ness llevaba una vestido corto azul, se veía realmente bien, encantadora y madura, aunque su cuerpo fuera el de alguien de 17 años ella aún tenía 5 años, tal vez su aspecto y su mentalidad eran avanzadas pero ella siempre sería una niña encerrada en el cuerpo de una mujer eternamente, una niña que por dentro y por fuera parece alguien madurara y lista para todo pero que en realidad es la persona más dulce, sensible y pequeña.- No quiero hacer esperar a Angélica, camina.-Su tono era aún más agresivo que antes.

Fui adelante guiándola por los pasillos hasta la sala de pruebas, antes de que tocara la puerta Angélica abrió.

-Estaba a punto de mandar por ustedes.-Me miro enfada e hizo una seña para que pasáramos.-Alec ve a ponerte una bata y cubre bocas-Señalo hacia una puerta gris de la derecha.



{…}

-¿Ness, a ti qué te paso? Parece que vas a ir a una fiesta.

-Mi tía Alice, a veces parece niña chiquita con sus bromas.

-¿Exactamente, qué fue lo que hizo?

-Lleno mis maletas de vestidos y zapatillas, solo metió 2 pantalones de mezclilla y sus complementos.

-Ella sabe lo que pasará.-Fue casi un susurro que logre oír, justo cuando iba a preguntarle a que se refería Alec apareció con una bata blanca y un cubre bocas. Había que aceptar que se veía realmente bien con ese atuendo.

-Alec, ve por una jeringa y tubos de ensayo.- Alec hizo lo que Angélica le pidió y regreso en unos segundos.

-¿Qué haces?- Pregunte temerosa cuando vi la jeringa.

-Él es mi ayudante…

-¿Por qué?- Mi enojo y desesperación se hicieron visibles en mi voz.

-Creí apropiado que si él te cuidaría durante tu estancia aquí, era bueno que también te cuidará durante las pruebas. Solo para asegurarse que estarás bien y te entregara completa a tus padres.

Cada vez que Alec me sacaba un tubo de sangre hacía una mueca de dolor y maldecía, él se disculpaba al instante por lo sucedido.

-Ness, deja de hacer eso, sé muy bien que no te duele.- Angélica me repitió lo mismo por tercera vez y yo seguía sin hacerle caso.



{…}

-Por hoy las pruebas han acabado.- Dijo alegremente Angélica. Al instante Ness se levantó y se dirigió a la salida.

-Vulturi, me vas a acompañar, ¿sí o no?- El tono de voz de Ness era frío.

-Angélica, regreso en unos minutos.-Me quite la bata, el cubre bocas y los coloque sobre la camilla donde estaba Ness.

Nessi me siguió en silencio por los pasillos hasta su habitación.

-Ne…Cullen, si tienes hambre o necesitas algo ve a buscarme con Angélica o simplemente di mi nombre, yo estaré aquí lo más rápido posible.- Ella me observo detenidamente unos minutos y después asintió con la cabeza.

-Pregúntale a Aro si puedo ir a cazar, necesito comer cuanto antes.

-¿Cuándo fue la última vez que cazaste?- Pregunte ciertamente preocupado.

-Hace 10 días, planeaba ir a cazar cuando ustedes llegaron.- Cuando termino de hablar cerró la puerta.

-Duerme bien.



{…}

Cuando cerré la puerta me sentí culpable por mi comportamiento con Alec, él no tenía la culpa de lo que hizo Alice.

-Duerme bien.- Las palabras de Alec se escucharon suavemente, al estar cerca de la puerta logro oírlas antes de que él comenzara a correr.



{…}

-Creo que fue un error aceptar ayudarte, solo la lastimo.- Le confesé con culpabilidad a Angélica cuando poníamos los datos a los tubos.

-Ella solo actuó. Encontró en ti la persona para desquitar su ira.

-¿Por qué está enojada?

-Su tía le jugo una broma pesada, según ella.

-Y al ser un Vulturi soy el mejor blanco para su desquite.

-No pienses así, ella solo esta confundida.