¡Noticias!

Después de casi un año sin publicaciones o avisos, he regresado y con nuevas (y espero buenas) noticias.
El blog no solo tendrá las historias que ya conocen, sino que ahora también encontrarán los capítulos de algunos libros, subiré nuevos capítulos de libros e historias por igual.
Espero que no hayan olvidado el blog y que pronto seamos más.
Lili Vulturi Mellark.

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24 oct. 2014

Capítulo 34

-Ness, ¿qué hay dentro de la hielera?- Mi papá no había podido abrir la hielera porque Angélica había dicho que eso era solamente mío y mi abuelo no había permitido que nadie lo tocara.
-Sangre.- Dije con total naturalidad.
-¿De humano?- Mis padres parecían horrorizados.
-No, de animal, pero tiene unas vitaminas y suplementes, para fortalecerme.
-¿Cuáles?- Mi abuelo me veía fijamente.
-No lo sé, pero Angélica dice que me harán bien.
-Después hablare con ella.

Me levante al baño a mitad del viaje, los mareos y vómitos eran más frecuentes, tuve que usar mi don para que nadie se diera cuenta de que estaba vomitando,  al ir de regreso a mi lugar me senté junto a Jacob, antes de que él pudiera levantarse use mi don en él y lo obligue a quedarse sentado, puse mi mano sobre la suya.

-“Todo las preguntas que quieras hacerme piénsalas, no podrás mover los labios hasta que yo quiera.”
-“¿Cómo podrías escucharlas?”
-“Ahora puedo leer los pensamientos al tocar a las personas.”
-“¿Qué tiene él que no tenga yo? ¿Por qué te enamoraste?”
-“Desde el momento en que ellos me alejaron de ustedes él no se separó de mí, me cuido, se preocupó por mi salud, porque estuviera feliz, tranquila…un día casi me matan, nos atacaron y el me protegió, casi muere al hacerlo…”- Le mostré los recuerdos del día en que vi por primera vez a Alexander y la pelea. -“Después me raptaron, pero logre escapar, cuando llegue al castillo me desmaye, Alec estuvo junto a mi todo el tiempo en que estuve dormida.”- Le mostro todo desde el momento en que Alexander se hizo pasar por Alec hasta el momento en que desperté, cuando me Alec me dijo que ellos irían.- “Él se ganó mi amor con palabras, abrazos, cuidados, sin ninguna cosa material, fue sincero conmigo”.- Le mostro todo lo bueno que hizo Alec, me enfoque en su actitud conmigo, el ultimo recuerdo que le mostré fue el de la cena, donde me declaro su amor, me detuve antes de que viera el beso.
-“Yo nunca dije nada así…comprendo porque te enamoraste.”- No estaba molesto, parecía estar alegre. –“Me da gusto que encontraras el amor verdadero”- Titubeo un momento en sus pensamientos, parecía que no sabía si preguntar o no. –“¿Por qué te fuiste si lo amas?”
-“Promete que no le dirás a nadie hasta que yo te diga.”
-“Lo prometo.”
-“Estoy embarazada.”- La sorpresa era clara en la cara de Jacob.
-“¿Hace cuánto que lo sabes?”
-“Me entere ayer.”- Le mostré el análisis de sangre.
-“¿Por qué alejaste a tu hijo de su padre?”
-“Si me quedaba con los Vulturi ellos podrían dañar a mi hijo, quitármelo para siempre o ustedes creerían que ellos me obligan a quedarme y habría una gran pelea.”
-“¿Necesitas que te ayude en algo?”- Había llegado el momento decisivo, si él decía que no, no sé qué hare.
-“Quisiera que dijeras que es tu hijo.”
-“Bien.”
-“¿Aceptas? ¿Sin hacer más preguntas?”
-“Sí, por ver una sonrisa en tu rostro lo que sea.”
-“¡Gracias!”- Lo abrace.
-“¿En cuánto tiempo nace?”
-“Once o doce días.”
-“Es poco tiempo”
-“Mi embarazo es más rápido que el de mi mamá.”
-“¿Cuánto tiempo tienes de embarazo?”
-“Cuatro días.”
-“¿Niño o niña?”
-No lo sé
-“¿Qué le diremos a tus padres?”
-“Que mientras estuve en Volterra tú me fuiste a ver, yo logre escapar del castillo y regresar sin que nadie lo notará.”
-“Tu papá podría sospechar”
-“No lo hará, no podrá leer tu mente ni la mía.”- Había guardado una pequeña ramita de verbena en mi bolsa y al había ir al baño había presionado una de las flores hasta sacar todo su líquido, olía delicioso. Jeremy me había enseñado que la verbena como protección se puede usar como perfuma, beberlo, comerlo o tener cerca una ramita.

Capítulo 33

{…}
Escuche que alguien toco mi puerta tres veces, el olor que provenía del otro lado de la puerta era de Alec.

-Adelante, aunque sabes que puedes pasar sin tocar.- Le dije con un tono juguetón.
-Cullen, te buscan-me dijo Alec de la forma más fría que pudo, le iba a preguntar porque me hablo así, pero en ese momento entro mi mamá y me abrazo.
-Ness, ya te puedes ir, ellos no tienen por qué retenerte más.- Me dijo ella muy emocionada.

Cuando vi a Alec pude ver la tristeza en sus ojos, una tristeza que yo cause, una tristeza que le prometí nunca más tendrían sus ojos, ahora he roto mi promesa y su corazón, aunque quiera estar con Alec sé que debo irme con mi familia, por mi hijo. Alec salió corriendo.
Abrase más fuerte a mi mamá, y comencé a llorar, el hecho de haberlo perdido me dolía más de lo que debía ser, nunca pensé decirlo, pero me enamore, me enamore de alguien prohibido, me enamore de un Vulturi.
Mi mamá comenzó a preparar mis maletas, comenzó a recolectar las prendas que deje tiradas la última noche que Alec y yo estuvimos juntos. Corrí y detuve su mano antes de que pudiera sacar la sudadera negra de Alec de debajo de mi cama.

-Yo puedo recoger la cama, ¿podrías ayudarme a acomodar mis vestidos?
-Claro.- No volteo a verme al levantarse y comenzó a guardar mis vestidos limpios en una maleta y los sucios en otra.
-Creo que deje un vestido en el baño.- Ella entro a sacar el vestido, yo aproveche y saque la sudadera, la sentí algo pesada pero no tuve tiempo de revisarla, solo la metí debajo de todos mis vestidos limpios.
-¿Son todos?- Me pregunto al salir con toda mi ropa en sus manos.
-Sí.
-Si te vas a despedir de alguien hazlo rápido.- Mi mamá salió de mi habitación cargando dos de mis maletas, tendría que hacer al menos 4 viajes para llevarlo todo y por extraño que fuera iba a velocidad humana.

Me acerque a la habitación de Alec para hablar con él, pero no estaba ahí, de su cuarto no provenía su aroma. Salí corriendo hacia la torre del castillo donde estuvimos juntos. Sabía lo que tenía que hacer, romperle el corazón, tenía que irme con mis padres, por mi hijo, por él soy capaz de separarme de la persona a la que amo.

{…}
-Alec, necesitamos hablar.-La queda voz de una Renesmmee que apenas y contenía las lágrimas interrumpió el silencio de nuestra torre del castillo.
-Yo no tengo nada que escuchar.- Respondí sin apartar la vista del horizonte, de aquel crepúsculo que daba lugar al final de un día más, el final del día en que perdí a Ness para siempre.
-Por favor…..escúchame….necesi…
-Vete, vete con tu estúpido perro.- Ni siquiera sabía porque le hable así, era como si mi frustración por no poder retenerla la dejara salir alejándola más.
-No le digas estúpido, Jake es alguien importante en mi vida.
-Más importante que yo….-Dije dolido, pensé que en el mes que estuvo aquí lo había superado y ahora solo me amaba a mí.
-No, tú eres más importante.- Sus palabras fueron sinceras.
-Entonces quédate, quédate conmigo. -Me levante y la tome suavemente por los hombros- Haz sido feliz durante este mes y lo puedes seguir siendo por el resto de tu existencia, junto a mi nada te faltara…
-No puedo…
-¿Por qué?- Mis palabras pasaron de la tristeza al enojo, la amaba demasiado como para dejarla ir.
-Eres un Vulturi, yo una Cullen, nuestros clanes siempre se han odiado….casi me matan…-Aunque en el fondo sé que ella no quería usar esas palabras conmigo, las escuche tan reales que me hirieron de sobremanera.
-Eso no perecía importarte en los últimos días, menos cuando te entregaste a mí…
-Cometí un error y ahora me doy cuenta.-Las palabras de Ness sonaron fuertes y seguras. Todo era real.
-No hablas enserio.- Solté a Ness y me alejé lentamente de ella.

{…}
Alec volteo, dándome la espalda, así era mejor, es difícil mentirle a la persona a la que amas si al miras a los ojos.

-Lo hago, yo no te amo…si eres tan importante en mi vida es porque era el dueño de mi primera vez, solo por eso…la canción la escribí pensando en Jake, no en ti…no te amo, nunca te amé. Lo lamento, de verdad lo lamento.-Salí corriendo de allí. Los recuerdos de lo ocurrido en esa torre se volvieron realmente dolorosos, no podía pensar en una vida sin Alec, al menos tendría una pequeña parte de él junto a mí, nuestro hijo. Recorrí rápidamente los pasillos, pasillos que guardaron en secreto nuestra relación, pasillos confidentes que ahora veían aquel hermoso y puro amor desaparecer, desaparecer por culpa de las reglas, reglas sobre con quien te puedes relacionar y con quien no y nosotros  las rompíamos. Aunque quisiera quedarme quería que mi hijo estuviera a salvo, aquí no está seguro, solo con mi familia podría protegerlo.

Cuando llegue a mi cuarto ya no estaban mis maletas, solo estaba Angélica.

-Tu familia te espera en la recepción.- Su voz era triste.
-Gracias, gracias por todo.- La abrace y llore. –Te voy a extrañar, no quisiera irme, pero tu y yo sabemos porque lo hago.- Me separe de ella y la tome por los hombros suavemente. –Si en algún momento tienes oportunidad de decirle mi razón de irme, hazlo, dile la verdad, pero que solo tú y él lo sapan.- Le di una rama de verbena. –Con una sola flor de esto cerca de ti, ningún don mental te podrá dañar.
-Gracias, le di a tu mamá una hielera con varias bolsas con la sangre de Jeremy, recuerda tomar dos litros al día, si vuelves a sentirte mal, llámame, te mandaré más sangre la próxima semana.
-Sobre, ya sabes… ¿en cuánto tiempo crees que?
-Considerando lo que me contaste, calculo como máximo dos semanas.

Salí corriendo de la habitación, antes de llegar a la recepción tome aire y me concentre en mi rostro, sería difícil pero nadie puede notar lo que me pasa, no antes de pedirle ayuda a alguien, no voy a permitir que sepan que mi hijo es de Alec.

Capítulo 32

Solte la hoja y abrace mi vientre.

-Tranquilo pequeño, te aseguro que todo estara bien, estaras a salvo sin importar el precio que tengo que pagar.

Al día siguiente cuando desperte vi que habían varias galletas caudradas en un plato sobre mi mesa de noche.

-Angélica dice que las comas todas, ella vendra en 1 hora para darte  la sangre de Jeremy.- Alec se veía realmente procupado, deseaba poder decirle que iba a ser padre, pero si lo hacía y alguien más se enteraba querrían quitarme a mi hijo.
-¿De qué son?- Le pregunte a Alec cuando mordi la primera.
-Son de soda, dice que por lo que paso ayer podrías experimentar nauseas hoy.
-Alec, necesito decirte algo…
-Alec, Aro quiere hablar contigo.- Jane entro a la habitación bruscamente, había olvidado su presencia hasta ahora.
-Ya voy.- Jane salió de la habitación rapidemente, dejandonos solos. –Cuando regrese platicamos. Te amo.- Susurro en mi oido, me dio un ligero beso en los labios y salió de la habitación.

Me levante y me acerque al espejo de cuerpo completo, al ver mi cuerpo me di cuenta que había algo raro, mi vientre había crecido.

-“Angélica, ven.”
-¿Qué ocurre?- Dijo al entrar en la habitación.

Gire mi cuerpo levantando mi blusa de pijama hasta las costillas.

-¿Cuánto tiempo duro el embarazo de tu mamá?
-4 semanas.
-¿Hace cuanto que te embarazaste?
-Lo más seguro es que sean 4 días.
-¿Cómo lo sabes?
-Mi mamá me conto que ella comenzó con síntomas de embarazo 9 días después de quedar embarazada.
-Tu tardaste la mitad de tiempo en presentarlos…quizas tu embarazo sea de solo 2 semanas.
-Eso es imposible.- Puse mis manos sobre mi vientre.
-No lo es, tu desarrollo fue rapido porque eres mitad vampiro, pero tu bebe va a ser más vampiro que tú, él va a crecer más rapido.- Eso no era bueno, ni siquiera había pensado en como decirle a mis padres que estaba embarazada y menos que era de un Vulturi. –Bebela.- Angélica me dio las dos bolsas de sangre de Jeremy que tenía en la mano. –Jeremy fue a comer, cuando regrese le quitare otros dos litros, debes tomarlos diarios si quieres que tu bebé y tú esten bien.
-¿Pasa algo?
-Creo que tu familia vendrá.

Angélica me había dejado sola mientras de arreglaba, tarde un poco en encontrar el vestido adecuado, la mayoría eran demasiado ajustados y se notaría el pequeño bulto, termine eligiendo un que era ajustado en la parte de arriba y se volvía amplio después de un cinturon debajo del pecho. Cuando termine de arreglarme me acoste en mi cama y comence a jugar con mi celuar, esperando a Alec.

{…}
-Alec, los Cullen llegarán en 20 minutos por Renesmee, será mejor que ella este lista para ese momento- Las palabras de Aro eran tranquilas, no volteo a verme al hablar, estaba revisando el informe de Angélica sobre la salud de Ness. No quería dejarla ir, no ahora, podría pasarle algo malo si no bebe la sangre de Jeremy.
-¿Esta seguro de dejarla ir?- Le pregunte con cautela.
-El informe de Angélica no dice que Renesmee tenga alguna enfermedad., por lo que no debe quedarse por más tiempo.
 
Jane abrio las puertas de La Sala de Tronos, dejando a la vista a todo el Clan Cullen, incluyendo al apestoso y estupido lobo.

-Aro, venimos por Ness.- Las palabras de Carlisle fueron realmente dolorosas, quería salir corriendo de ahí y tomar a Ness en mis brazos, alejarnos de todo esto.
-Alec llevará solo a uno con ella, decidan quien.- Aro cerro la carpeta y la coloco en el escritorio que estaba detrás de él. Bella dio un paso adelante.
-Yo iré.
-Alec.- Comence a caminar sin importarme si Bella me seguía o no. Cuando estuvimos lejos de la sala, Bella me tomo del brazo, deteniendome.
-Quiero que me expliques que pasa entre mi hija y tú.
-No hay nada entre nosotros.- Intente que sonara realista, pero creo que no lo logre.
-Debes hacer que ella quiera alejarse de ti, sabes que tu Clan no permitira que ustedes sean felices, van a intentar separarlos o matar a uno de los dos y ambos sabemos quien morira.
-Nunca permitiría que le hicieran daño.
-No tendrías muchas posibilidades de protegerla, ella moriría de una forma u otra, no es tan fuerte como tú, ella sí puede morir.
-Lo sé.
-Por favor dejala, si quieres que ella siga viva deja que venga con nosotros, solo así podrá estar bien, con nosotros nada la dañara, la protegeremos.
-No quiero lastimarla.
-Ella sufrira por poco tiempo, estuvo contigo solo 1 mes, Jacob podrá hacer que ella sonría pronto.

Solo asentí con la cabeza, aunque amara a Ness sabía que el mejor lugar para ella era con su familia, pero aun teníamos posibilidades de estar juntos.
Toque la puerta de Ness tres veces, como nunca lo hacía.

-Adelante, aunque sabes que puedes pasar sin tocar.- Sus palabras eran juguetonas, no se había percatado del olor de su mamá.
-Cullen, te buscan- Había pasado mucho desde la última vez que le hable por su apellido, hable con total frialdad, esta era la única forma en que podía comenzar a alejarla.

20 oct. 2014

Capítulo 31

-Alec, necesito a Ness en la enfermería en 10 minutos.- La voz de Angélica hizo que despertará, Alec puso su dedo indice sobre mis labios para que no hablara.
-“Parate, yo voy al baño mientras tu te vistes, abrelé la puerta y dile que me estoy arreglando.”

Angélica comenzo a alejarse, justo cuando cerre la puerta del baño Alec abrio la puerta de la habitación.

-Acaba de despertar, apenas se va arreglar.- La voz de Alec no podía ocultar su felicidad.
-Bien, pero que no tarde.

Coloque los zapatos en el piso, meti mi pie dereecho primero y al intentar meter el izquierdo todo a mi alrededor comenzo a dar vueltas, la vista se me nublo, el aire me faltaba.

-Ness…- Era la segunda vez que Alec em atrapaba al caer.

{…}
-¿Qué le ocurre?- Angélica le sacaba sangre a Ness y la colocaba en distintas maquinas o  sacaba un poco de un tubo y la veía en el microscopio, Ness estaba conectada a varios aparatos para vigilar los latidos de su corazón, la persión y su respiración.
-Hay algo mal en ella…- Angélica anotaba los cambios de Ness cada minutos. –Su cuerpo no esta aceptando los nutrientes de la comida. ¿Cuando fue la última vez que comio?
-Anoche, comio ensalda, carne y un pastel.
-Arreglatelas para meter sangre de un animal en un vaso o botella.

Salí corriendo de la habitación, fui a la cocina por varios vasos de malteada y justo cuando salí del castillo Jeremy iba entrando.

-¿A dónde vas?
-Necesito sangre animal.
-¿Es para Ness? ¿Te puedo ayudar?

Con ayuda de Jeremy logre  llenar cuatro vasos con sangre de venado. Al entrar en la habitación Ness estaba despierta.

-Dame los vasos.- Angélica le coloco un popote al vaso y se lo dio a Ness. –Bebelo todo.

Ella comenzo a tomar, acababa de tragarlo cuando cuando su pecho comenzo a moverse bruscamente, Angélica le el bote de basura para vomitar.

-No funcionó.
-Ya me siento bien.- Ness intento sonreir para tranquilizarnos pero sus labios ya no tenían color.
-Podríamos probar con sangre humana.- Ella movio la cabeza a los lados con fuerzao ante la idea de Angélica.
-No me puedo permitir tener los ojos rojos, los prefiero grises.
-Podría tomar de mi sangre.- Jeremy hablo fuerte, con mucha decisión.

{…}
La idea de Jeremy no me parecía tan buena, cada vez que esta cerca de mi tengo que usar todo mi autocontrol para no matarlo, huele delicioso.

-Para no arriesgarte te sacaré solo un litro de sangre, si la acepta tendrás que ser su donador permanente, o hasta que encontremos otra forma de nutrirla.

Jeremy asintió con la cabeza. Angélica puso una aguja en la vena del brazo derecho de él, la conecto a un tubo y este a una bolsa, cuando la bolsa estuvo quito la aguja del brazo de Jeremy, separo la aguja del tubo y se acerco a mi. La sangre era tan deliciosa como la de cualquier otro hijo de la luna.

-Su piel tiene más color.-Alec sonreía mientras de sostenía la mano derecha, yo detenía el tubo en mi boca con al mano izquierda.
-Su pulso mejora.- Angélica anotaba mis cambios en una libreta. Alec levanto la mirada y su cara era de preocupación de nuevo.
-Sus ojos estan brillando, parace que sus ojos son de plata.- Solte el tubo de sangre ante las palabras de Alec y tome el espejo que estaba en la comoda junto a la cama. El iris de mis ojos ya no era de un gris opaco, ahora tenia un tono metalico, brillaba como la plata bajo la luz.
-¿Qué me ocurre?
-Tu cuerpo esta aceptando muy bien la sangre, esta formando parte de ti, todo es normal.
-Entonces tendre los ojos así para siempre.- No quería ni pensar en que dirían mis padres al ver mis ojos así.
-Puede ser, no estoy segura.

Cuando me termine dos litros de sangre, Angélica había dicho que ya podía irme, Alec me había llevado a mi cuarto cargando, cuando em dejo en la cama mi celular comenzo a sonar.

-Voy a platicar con Angélica.- Alec salió de la habitación.
-Hola.
-Ness, no se que esta pasando en Volterra, se que estas bien, pero tu cumpleaños ya pasó y tus padres quieren ir por ti.
-No pueden, Alice, tienes que detenerlos.
-No, no lo haré, estarán más seguros aquí.
-¿Quiénes van a estar seguros?
-Angélica te lo va a decir

Mi tia corto sin dar más explicaciones, Angélica entro en la habitación  y cerro la puerta rapidamente, tenía una hoja de papel doblada en tres en su mano derecha y una gran sonrisa.

-No se lo diga a nadie más, yo mantendre el secreto.- Me dio la hoja y salió de mi habitación, antes de que pudiera ver que decía Alec entró.
-¿Qué te dijo Angélica?- Apenas había logrado esconder la hoja antes de que él entrara.
-Nada, ¿por qué?
-Me dijo que no podía decirme algo seguro sobre tus ojos hasta que tus resultados estuvieran listos, los vio, escribio unas cosas luego los imprimio y salió corriendo.
-A mi no me dio nada.
-Entonces voy a buscarla.

Saque la hoja de debajo de mis piernas y la abri. Con letras negritas se leían las letra HCG y algunos numeros junto a ella, en la parte de arriba de los numero decía, “Cantidad ancontrada” y  “Cantidad normal”. En rojo, decía, embarazada.

Capítulo 30

Angélica me tenía casi todo el día en la enfermeria/laboratoria, buscaba algo diferente entre mi sangre antes de los 6 años y después, pero aun no encontraba nada, todo seguía normal, el unico momento en que estaba en mi habitación era para dormir, era lo mejor de todo, Alec se mantenía a mi lado siempre. Tres días después de mi cumpleaños Angélica me había dado el día libre, así que decidi que hoy le cantaría a Alec la canción. Alec estaba acostado en mi cama, esperando a que terminará de arreglarme.

-Acompañame, quiero que escuches algo.- Le dije apenas salí del baño, llevaba mi libreta ne la mano, no me separo de ella desde que comence la canción, él se levanto de mi cama y tomados de la mano lo lleve hasta donde estaba el piano. Me sente een el piano puse todo mi cabello sobre uno de mis hombros, abri el cuaderno y lo puse en donde van las partituras. –Espero que te guste.

“Well it’s good to hear your voice. I hope you’re doing fine. And if you ever wondered. I’m lonely here at night. I’m lost here in this momento. And time keeps slipping by. And if I could have just one wish. I’d have you by my side.”
“And I love you more than I did before. And today I won’t see your face. Nothing’s changed. No one can take your place. It gets harder every day.” “Say you love me more than you did before. And I’m sorry it’s this way. But I’m coming home. I’ll be coming home. And if you’ll ask me I will stay. I will stay..“ “I never wanna lose you. And if I had to I would chose you. So always stay. Please always stays. Cause my heart would stop without you. I love you more than I did before. And today I won’t see your face. Nothing’s changed. No one can take your place. It gets harder every day. Say you love me more than you did before. And I’m sorry that it’s this way. But I’m coming home. I’ll be coming home. And if you’ll ask me I will stay. I will stay I’ll always stay.” “And I love you more than I did before. And I’m sorry that it’s this way. But I’m coming home. I’ll be coming home. And if you’ll ask I will stay. I will stay. I will stay”


Cuando mis dedos tocaron la ultima nota y pronunciaba la ultima silaba, desee que Alec me pidiera que me quedara. Alec me abrazo por la espalda y recarga su quijada en mi hombro.

-Te amo.- Pronuncio las palabras suavemente en mi oido. Gire rapidamente en la pequeña silla y lo bese. –Te tengo otra sorpresa.- Me tomo de la mano y subimos las escaleras, antes de que el pasillo terminará nos soltamos. –Silpicia convencio a Aro de que por tu cumpleaños alguien de la guardia te llevara a cenar al mejor restaurant de Volterra.
-¿Quién me llevará?
-Yo, Angélica convencio a los Lideres de que había hecho un buen trabajo cuidandote y que no había nadie más capaz de protegerte.
-¿A qué hora nos vamos?- Ya estabamos frente a la puerta de mi habitación.
-Dentro de 2 horas y media.

Corri al baño y me di una ducha rapida. Al salir me di cuenta que era el momento perfecto para ponerme el vestido, saque la bolsa del vestido y la puse sobre la cama, baje rapidamente el cierre, saque el vestido y melo puse, parecía que me iba a casar, era hermoso. Me seque bien el cabello y me lo peine en cascada de lado.

{…}
Me puse  un conjunto completamente negro, lo había comprado antes de la llegada de Ness, me acerque al cuadro que había en mi cabecera, lo movi dejando a la vista una caja fuerte, puse el codigo y saque una pequeña caja de terciopelo negro, cuando me dijeron que yo iba a cuidar a Ness todo el tiempo que estuviera aquí lo primero que hice fue comprar esto, hasta ahora no comprendía porque lo había comprado, pero estoy seguro que cuando se lo muestre ella dirá que sí.

{…}
Alec toco tres veces la puerta. Cuando abri lo vi sonriendo de una forma radiante, su rostro y sus ojos estaban llenos de felicidad.

-Eres la persona más hermosa que he visto e mi vida, nadie iguala tu belleza.
-Alguien te puede escuchar.
-No hay nadie cerca y tampoco me importa que alguien más se entere.

-Espera un momento.- Alec se levanto después de que acabe el plato fuerte, él había hecho el esfuerzo de comer la entrada y la mitad del plato fuerte.

{…}
Cuando el mesero se acerco a Ness para recoger los platos corri a velocidad huma hasta la cocina, entre sin pedirle permiso a nadie, cuando el chef me iba a echar saque de mi bolsillo la caja.

-¿Desee ayuda con algo?- Me dijo viendo la caja.
-Quisiera que llevara una botella de Champagne y dos copas a la mesa donde esta la chica de cabello cobrizo y vestido blanco.
-Por supuesto.

{…}
Cuando Alec llego aparecio un mesero con una botella de Champagne y dos copas, nos sirvio un poco y dejo al botella.

-¿Esto por qué es?

Alec se levanto y se paro junto a mi silla, todas las personas voltearon a vernos.

-Desde que soy lo que soy he buscado al forma de escapar de esto, lo unico que me mantuvo cuerdo fue mi hermana pero después de un tiempo todo perdio sentido, perdí lo motivos para vivir, para soportar mi realidad…depués apareciste tú, al ver tus hermoso ojos chocolate me di cuenta que por ti, por estar juntos soportaría todo, me diste un nuevo motivo para vivir…- Alec se arrodillo y saco una cajita del bolsillo de su saco. Algunas mujeres presentes suspiraron. Si Alec haría lo que pensaba estaba dispuesta a dejarlo todo por ser felices juntos. –Quiero que te quedes junto a mi, para siempre…- Alec abrio la caja dejando a la vista una hermosa sortija. -¿Ness, quieres ser mi esposa?

-Sí.- Las lágrimas cubrían mis mejillas. Alec coloco el anillo en mi dedo anular izquierdo. Todos los presentes comenzaron a aplaudir.
-Te amo.- Esas palabras son lo unico que esuche.

Capítulo 29

Estábamos en una de las torres del castillo, en medio de la habitación había una mesita de menos de medio metro de alto, tenía dos copas de Champagne encima, había una botella en una cubeta con hielo y varios cojines estaban alrededor de la mesa sobre una alfombra, cubrían casi toda la habitación.

-Ven.- Alec entrelazo sus dedos con los míos y se acerco a los cojines, me soltó, se quitó los zapatos y pisó la alfombra, me dio su mano y yo la tome, me quite las zapatillas, la alfombra era suave. Siéntate.- Me senté con cuidado sobre los cojines y me arregle el vestido. Alec lleno las dos copas y me dio una de ellas.
-¿Para qué es todo esto?
-Por ti, por nosotros...- Parecía que luchaba contra algo dentro de él.
-Salud.- Levante mi copa, él hizo lo mismo y chocó suavemente su copa con la mía.
-Salud.- El sabor dulce y amargo burbujeo al bajar por mi garganta.

Alec tomó toda su copa de un trago y se sirvió otra.

-¿Sabes que no te emborrachas, verdad?
-Sí, es por los nervios.- Vio mi copa de reojo y abrió la botella. -¿Quieres más?
-Sí

Yo le había dado el segundo trago a mi copa cuando él se acabo la tercera.

-¿Qué ocurre?
-Tengo algo que decirte.- Tomó una gran bocanada de aire, se levantó, se arrodilló a mi lado y tomó una de mis manos entres las suyas. -Cuando te vi por primera vez solo pensaba en cumplir con las órdenes de Aro, acabar con tu vida, pero por alguna razón, el aroma de tu sangre me parecia delicioso, pero no para beberlo, sino para preservarlo, deseaba que aquel aroma existiera eternamente, no sabía que sería de mi si aquel aroma dejara de existir.- Sin poder evitarlo, de mis ojos comenzaron a salir lágrimas de felicidad. –Todos los días recordaba tu olor, imaginaba que sería más esquisito la próxima vez que te viera. Deseaba volver a verte.- Beso suavemente mi frente. –Cuando te vi con el perro, sentí algo que no había sentido antes, quería apartarlo de ti, cuando lo vi besarte, lo odie tanto que quise matarlo, no entendía lo que sentía, hasta el día en que me dijiste que se llamaban celos.- Puso sus manos en mis mejillas y con sus pulgares linpio mis lagrimas. –Ahora se que te amo, que te ame desde la primera vez que te vi y no dejare de amarte.

Me acerque a él y lo bese, ya no me importaba que él fuera un Vulturi, lo amaba. Alec me abrazo más fuerte , yo me arrodille frente a él. Este beso era distinto, lo deseaba y no me moleste en ocultarlo.

-Espera.- En sus ojos y su voz se notaba que él deseaba lo mismo que yo.
-No quiero esperar, sé que solo te amo a ti y que eres tu con quien quiero estar por primera vez.

Su sonrisa fue lo más hermoso que había visto en mi vida. Me volvio a besar, pude sentir que esta vez no controlo sus instintos. Cada milimetro de mi piel estaba en llamas, cada beso suyo en mi, era una explosión de emociones, cada caricia era como morir y revivir en un segundo. Poco a poco me fue acostando sobre la alfombra. Su cuerpo era perfecto, parecía un dios griego labrado en marmol, sus musculos eran marcados, lisos y fuertes. Nunca imagine que mi primera vez sería con un Vulturi y menos con Alec, pero no hay nadie más con quien quisiera estar. La luz de la luna provocaba destellos azules en los brazos de Alec.

Alec me abrazaba por la cintura con uno de sus brazos y el otro lo tenía detrás de su cabeza.

-¿Estas bien?- Gire un poco quedando boca abajo, entrelace mis dedos y recargue mi quijada sobre mis manos, su pecho bajo mis mano era liso y frio.
-Sí, estoy excelente.
-¿Te sientes diferente?-Los ojos de Alec me miraban fijamente, en busca de algo raro, además de mis ojos grises.
-No… ¿pasa algo?
-Ahora ya eres inmortal…- Sonrió ligeramente torciendo la boca a la derecha. -Ya tienes 6 años.

Había olvidado mi cumpleaños y la fiesta, solo pensaba en que Alec y yo ya habíamos hecho el amor.
Mi estómago gruñó levemente, pensé que solo yo  lo había escuchado, pero la risa entre dientes de Alec me hizo saber lo contrario.

-Voy por comida.- Me dio un beso en la frente y se levantó, mientras se acercaba a la puerta se iba colocando la ropa.

Cuando cerró la puerta me levante y comencé a vestirme, arregle mi cabello con mis dedos y me acerque a la ventana, las persona en Volterra iban de un lado a otro, el sol resplandecía en el centro del cielo, era medio día.
El olor a hot-cakes recién hecho lleno la habitación cuando Alec entro, tenía un frappe de cappuccino con jarabe de chocolate, crema batida y chispas de chocolate; los hot-cakes tenían miel de maple y un cubito de mantequilla encima.
Me senté rápidamente en un cojín frente a la mesa. Alec vio con sorpresa como  tragaba un pedazo de hot-cake sin masticar hasta acabar con los 6 y después bebí todo el frappe.

-Tenías demasiada hambre.- Alec sonreía ampliamente.
-¿Pasa algo?
-Quiero escuchar la canción.
-Tendrás que esperar un poco, aun no la termino.- Me faltan las ultimas notas de pieno para terminarla.
-¿Cuándo estará lista?- Le sonreí ampliamente y me levante.
-Te veo luego.- Lo bese rapidamente en lo labios y salí corriendo en la torre, me detuve cuando me di cuenta que no sabía a donde ir. Alec me tomo por la cintura y me gire, me beso, yo profundice el beso entrelazando mis dedos detrás de su cabeza, él bajo sus manos a mis piernas, di un pequeño salto y enrede mis piernas alrededor de su cadera. Alec  me bajo rapidamente y se arreglo la camisa y el pantalón.
-Demetri se acerca, regresa a la torre.- Hice lo que Alec em dijo y justo cuando cerre la puerta percibi el aroma de Demetri.
-¿Qué haces aquí?- La molesta voz de Demetri me fastidio.
-Eso no te incumbe.- La voz de Alec fue fría.
-Sí, deberías hacer tu trabajo, cuidar a la estupida hibrida, antes de que alguien se la coma.- Escuche como dos piedras chocaban, Alec había estrellado a Demetri contra la pared.
-Será mejor que no le hagas daño, si te atreves a tocarla te mato.
-Sueltalo, no quieres gastar tu energía con él.- Angélica hablo con tono autoritario. –Demetri, los lideres quieren hablar contigo, ahora. Debes relajarte o todos sabran lo que sientes…- Sus pasos comenzaron a alejarse. –Lleva a Ness al laboratorio cuanto antes.