¡Noticias!

Después de casi un año sin publicaciones o avisos, he regresado y con nuevas (y espero buenas) noticias.
El blog no solo tendrá las historias que ya conocen, sino que ahora también encontrarán los capítulos de algunos libros, subiré nuevos capítulos de libros e historias por igual.
Espero que no hayan olvidado el blog y que pronto seamos más.
Lili Vulturi Mellark.

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16 dic. 2013

Capítulo 26


Al despertar estaba acostada en mi cama dentro del Castillo, llevaba puesta mi pijama y había una suave musica saliendo de las bocinas de mi Ipod.

 

-¿Estas bien?- La aterciopelada y ahora dulce voz de Alec provenía de la puerta de mi habitación. Intente girar mi cabeza para verlo, pero él ya estaba sentado junto a mi piernas y sostenía una de mis manos entre las suya. –Antier usaste mucha de tú fuerza para controlar a La Guardia.

-¿Antier?- Alec asintio con una sonrisa burlona.

-Dormiste tanto que los Líderes sé enojaron de no poder saber lo que hiciste.- Su sonrisa fue aun mayor.

-No le veo lo gracioso.- Le dije un tanto enojada Hacer enfadar a Los Líderes Vulturi no me ayudaría en nada a seguir con vida.

-Angélica y yo no les hemos dicho nada de tus dones y Aro no ha podido leer nuestros pensamientos gracias a la Verbena.

-Entonces tengo que ir a mostrarles lo que pasó.- Intente levantarme pero Alec me detuvo besándome.

-Ellos van a venir.- Unos suaves y rítmicos pasos, menos bailarines que los de mi tía Alice, se acercaban a mi habitación. -Son ellos.- Alec volvió a su habitual frialdad.

-Renesmee, es magnifico que ya hayas despertado.- La voz de Aro se me hacia más molesta conforme más tiempo la escuchaba. –Dinos que fue lo que paso ayer.

-Eso tiene una explicación muy sencilla, mi don tienen cierto parecido con el de Zafrina.

-¿Qué hiciste con La Orden?- La voz de Marco era tranquila como la de mi abuelo, pero llena de tristeza.

-Los abandonamos en el bosque y los hice creer que sólo habían ido a cazar.

-¿Eso es todo?- Aro parecía algo decepcionado. –Esperaba algo con más dramatismo.

-Lamento decepcionarlo.

-Si ya no tienes nada mas que decir, nos retiramos, tenemos cosas importantes que hacer.

-¿Puedo ir de caza?- Dije rapídamente antes de que los hermanos salieran de mi habitación.

-Por supuesto, querida.- Dijo Aro con una falsa sonrisa. –Alec, llevala y traela a salvo.

-Sí, señor.

 

Cuando los pasos estuvieron lo suficientemente lejos me levanté.

 

-¿Qué ocurrio con Jeremy?- Le pregunte a Alec mientras buscaba un vestido.

-Después de que Angélica te revisará y dijera que sólo estabas cansada, él fue a hablar con Los Líderes a pedirles quedarse.

-¿Qué le dijeron?

-Lo permitieron, con la condición de que él les contará las debilidades y fortalezas de un Hijo de La Luna.

 


 

-¿No crees que comiste mucho?- Alec sonreía mientras caminabamos tomados de la mano de vuelta al auto.

-Es muy agotador controlar la ente de tantos seres inmortales.

-¿No lo haces para recuperar el color chocolate de tu ojos?- Me pregunto deteniendose y levantando mi rostro tomando mi quijada entre sus dedos.

-No, Angélica dijo que lo más probable era que mis ojos sé quedarían eternamente grises.- Baje la mirada, me fascinban mis ojos chocolate, me recordaban que una parte de mi era normal, humana.

-No te pongas triste, te ves igual de linda con los ojos grises.- La voz de Alec era tierna.

 


Al llegar al Castillo, Angélica nos estaba esperando en el garage.

 

-Necesito que le lleves esto a Jane.- Angélica le dio a Alec un frasco plateado del que provenía el delicioso aroma a sangre humana.

-¿Por qué no se lo llevas tu?- Dijo con molestia Alec.

-Porque ayer que se lo lleve me grito.- Angélica parecía realmente dolida. –Me culpo porque esta herida.

-¿La lastimaron?- Alec no me había dicho que su hermana había sido lastimada durante la pelea.

-Le arrancaron un brazo, pero ya casi esta bien.- Alec hablo con tranquilidad. –Ve a descansar, luego subo a verte. –Beso rapidamente mis labios y salió corriendo.

-No es por dejarte sola, pero tengo mucho que analizar antes de tu cumpleaños.

 

Cuando llegue a mi habitación me acerque a mi maleta, saque mi celular y busque el numero que había temido marcar, cuando los pitidos comenzaron mi corazon se acelero, no sabía como se tomaría que lo terminará, no quiero pererlo, él es alguien importante en mi vida.

 

-Ness, me alegra que llamaras, no sabes cuanto deseaba hablar contigo, no me dirigiste la palabra cuando estuve en Volterra.

-Detente.- Le dije antes de que comenzara a decirme cuanto me amaba.

-¿Qué ocurre?- Su voz cambio, dejo de tener un tono alegre y pasó a uno de preocupación.

-Ya no puedo seguir con esto, no puedo seguir contigo, no ahora.

-¿Por qué?- Él comenzaba a molestarse. -¿Es por eso estupido chupasangre?

-No lo llames así.- Ahora yo también estaba enojada, que insultara a Alec me resultaba muy molesto.

-Lo defiendes.- Su voz se volvio neutra.

-Sí, lo hago…Aunque debo  aceptar que no pense llegar a hacerlo.

-¿Qué fue lo que paos?

-No lo se…un día lo odiaba y al otro ya no…él me trataba bien…las cosas pasaron muy rapido.

-¿Qué ha apasado entre ustedes?

-Nada importante…- Aunque creo que pronto pasaría algo que se volvería un secreto entre Alec y yo.

-¿Nada?- De su garganta salio una especie de risa mezclada con un gruñido. –Ese chupasangre no te quiere realmente…no como yo.

-Jacob, por favor, detente…

-No lo haré, se que él te esta usando…

-¿Para qué?

-Para llegar a tus padres y a tu tia, ellos harían cualquier cosa por ti, hasta unirse a la Guardia por salvarte.

-Él no planea nada malo.

-Lo hace…

 

Antes de que Jacob siguiera insinuando cosas malas sobre Alec, colgue.

Me recoste en al cama mirando el techo muy enojada, pero pronto aparecio el rostro de Jacob, un rostro triste, frustrado, enojado y traicionado…recorde todas las veces en que él me había salvado o ayudado.

 

*Una vez en invierno, cuando mi tío Emmett me estaba esperando con una gran dotación de bolas de nieve, Jacob me detuvo tomandome de la mano, se hagacho, me solto e hizo una rapida bola de nieve.

 

-Has más.- Hice lo que me pidio y deje todas las bolas de nieve junto a él. Mi tio salio detrás de un árbol y comenzo a lanzar bolas de nieve, nosotros le respondimos rapidamente.

 

Los tres quedamos empapados y al entrar a la casa mojamos la nueva alfombra de mi abuela Esme, ella nos regaño y nos obligo a prometer no volver a entrar a ka casa mojados, tendríamos que secarnos afuera antes de entrar.*

 

Volvi a tomar el celular y le llame de nuevo a Jacob, pero no contestó, me mando directo al buzon de voz, volvi a intentar y sucedió lo mismo, no quería que nuestra amistad y todo lo que pasamos juntos se perdiera en un solo día, así que decidi dejarle un mensaje.

 

-Jake, de verdad te quiero, eres alguien sumamente importante en mi vida, no te quiero perder, pero tampoco quiero que hables mal de la persona a la que amo, se que tu siempre pensaste que cuando fuera mayor estaríamos juntos, que tu imprimación sería correspondida, lamento no haber podido hacerlo y lo que más voy a lamentar es perderte, no quiero que te alejes, se que sonara egoísta, pero quiero que sigas junto a mi, apoyandome, ayudandome…de verdad me gustaría que fueramos amigos.- Colgue y rogue porque Jacob escuchara el mensaje completo, que no lo borrara.

 

El delicioso aroma de Alec se hacia más intenso conforme más cerca estaba él de mi habitación. Me levante a abrir la puerta antes de que él entrar sin avisar.

 

-Fuiste rápida.- Dijo suavemente cuando estuve parado frente a mi. M ebeso, fue algo suave y dulce.

-Adoro tus besos.- Le diej al separarnos.

-Ven.- Me dijo tomandome de la mano.

-¿A dónde vamos?

-A seguir con tus pruebas, necesitamos tener los resultados mañana temprano.

-¿Por qué? Mi cumpleaños es en dos días.

-Lo se, pero creemos que no querras que te saquemos sangre el día de tu cumpleaños, ¿o si?

 

Me resigne a ser arrastrada por Alec hasta la enfermería y a no fingir dolor cuando las gujas perforaran mi piel y extrajeran sangre de mis venas.

25 nov. 2013

Capítulo 25


{…}

Mi celular comenzo a vibrar en el bolsillo trasero de mi pantalón.

 

-¿Va a estar bien?- La pregunte a Angélica ignorando mi celular.

-Sí, se cura rapidamente,

-Ness, contesta.- La voz de Alec sonaba algo preocupada.

-Hola.- Dije con cierta alegría, era mi tía Alice quien marco.

-Al fin contestas, creí que sería demasiado tarde…- Mi tpia sonaba desesperada. –Voy a intentar decirlo lo más rápido y claro posible.

-Respira, apenas logro entenderte.

-Ponme en altavoz, Alec también debe saber.- Hico loq ue mi tía me dijo y escuche como tomo aire con desesperación, anque no lo necesitaba. –Katherine va entrar al Castillo a través de la alcantarilla por donde entro su hermano, quiere resctar a su hijo, anque su Clan no quería hacerlo, ella los obligo y van dispuestos a matar a quien les impida cumplir las ordenes de su Lider…

-Alice, ¿con quien hablas?- La voz de mi papá era cercana a mi tía.

-Me aseguró de que el regalo de Ness llague cuando ella regrese a casa.

-Apresurate o perdermeos el avión.

-Sera mejor que convensas a Jeremy de apoyarlos si unen sus dones podrán detener a La Orden.- La llamada e corto.

-Voy a avisarle a los Lideres.- Alec salio de la habitacion.

-Ness…- Jeremy comenzo a abrir los ojos e intentaba levantarse.

-No lo hagas…- Angélica lo detuvo poniendo sus manos en sus hombros.

-Dejalo, debe levantarse ahora.- Me acerqué a él y lo ayude a ponerse de pie.

-¿Qué ocurre?

-Tu mamá viene por ti.

-¿Mi mamá?- Jeremy se señalo con uno de sus dedos. –Soy herfano, mi mamá me abandono con La Orden cuando era bebé.

-No es verdad, tu mamá es Katherine, eñña debio borrar tu memoria.

-¿Katherine?- Jeremy se pus repentinamente triste. –Ella me a tratado mal desde que llegue con La Orden, nunca me demostro cariño.

-Era para protegerte, hijo.- La aterciopelada y fría voz de Katherine provenía de la puerta de la enfermería. –Sabía que si algien se enteraba que eras mi hijo, te usarían para volverme debil, no podía permitir eso.

-¡Pero si podías tratarme mal!- Jeremy se paro justo frente a su mamá. -¡Pudiste decirme la verdad! ¡Tratarme mejor!- Un inmenso dolor y soledad comenzaban a fortalecerse alrededor de Jeremy. -¡Pudiste ser un poco mi mamá!- Él había logrado que Katherine comenzara a dar pasos hacia atrás, llegando al pasillo

-Jeremy…- Katherine estaba siendo dominada pro  la culpa. –De verdad quise tratarte como a mi hijo, pero…

-¡¿Pero?! ¡No hay pero que valga!- Los dones de Jeremy se salían de control, me era dificil luchar contra los sentimientos que él transmitía.

-Ness…- Voltee a ver a Angélica, estaba de rodillas en el piso. –Ayudame.- Su voz era inestable, nunca la había escuchado así.

-Jeremy detente.- Toque su hombro pero no me hizo caso. Me acerque a Angélica y la ayude a ponerse de pie.

-¡Debiste ser mejor conmigo!- Use toda mi fuerza para transmitir felicidad, pero era muy debil a comparación con los sentimientos de Jeremy.

-Estoy aquí para ayudarte hijo, para que vuelvas a La Orden y ocupes el lugar que mereces.

-¡No voy a regresar!- Jeremy comenzaba a disminuir el dolor y la soledad, reemplazandolos por enojo. -¡Vete, no quiero volver a verte!

-¡Soy tu mamá, debes hacerme caso!

-¡Tú solo me tragiste al mundo, no me críaste ni quisiste como a un hijo!- Jeremy ya había logrado que Katherine retrocediera. -¡Vete y llevate a toda tu Orden! ¡No voy a volver con ustedes ni quiero saber nada sobre TU ORDEN!

-Renesmee.- La voz de Alec me hizo buscarlo. Alexander lo sostenía manteniendo los brazos de Alec sujetados a su espalda, inmovilizandolo completamente,

-Jeremy, será mejor que vengas con nosotros, de no hacerlo matare al amado de Renesmee y luego a ella.- La voz de Alexander era alegre pero tenebrosa.

-“Jeremy, si nos unimos podemos derrotarlos.”

-“¿Cómo?”

-“Nuestros dones son los mismos y pueden romper cualquier escudo.”

-“Dime que quieres que haga.”

-“Duerme a Katherine.”

-“No se como hacerlo.”

-“Claro que sabes.”

 

Katherine callo dormida, Alexander soltó a Alec cuando vio que su hermana se desmayo, logro atraparla antes de que ella tocara el piso.

 

-“No quites tu don.”- Yo me concentre en Alexander, durmiendolo también. -¿Te puedes encargar  tu solo de ambos?

 

Jeremy asintió. Voltee a ver a Alec y Angélica, quien ya se encontraba mejor, Jeremy se había controlado.

 

-¿Qué ocurrio?- Alec me había tomado de las manos al preguntar.

-Jeremy durmio a Katherine y yo a Alexander.

-Y ahora, ¿cuál es el plan?- Angélica parecía entusiasmada por pelear.

-¿Tienes sedantes?- Angélica asintió ante mi pregunta pero no entendía para que los necesitaba. –Ve por ellos y aplicales una fuerte dosis a Katherine y Alexander.- Angélica entro a la enfermería,a l salir llevaba en las manos dos jergas con un líquido blanco dentro y las enterro en los brazos de los hermanos.

-¿Eso para que es?- Jeremy ahora estaba junto a mi.

-Tenemos que controlar al resto de La Orden y eso los mantendrá dormidos hasta que los saquemos de aquí. Alec, ¿Dónde estan los demás?

-Estan en La Sala de Tronos, quizas lleguemos antes de que mueran.- La voz de Alec demostraba su desinteres por el final de La Orden.


A traves de la gran puerta de madera se podía escuchar como se rompían algunos huesos acompañados de gritos y el rechinar de los vampiros al ser héridos.

 

-Concentrate solo en La Orden, yo em encargo de la Guardia.- Le dije a Jeremy antes de entrar. Angélica y Alec llevaban varias jeringas con sedantes en las manos.

 

Dentro de La Sala de Tronos había una gran pelea, algunos Hijos de La Luna estaban tirados en el piso con héridas de colmillos en el cuello, otros seguían, pero apenas lograban fisurar los rostros de los vampiros.

 

-“Ahora.”- Jeremy solo asintió ante mi pensamientos.- Todos los que aun peleaban se detuvieron, quedando como estatuas en donde estaban. –Ahora…- Angélica salio corriendo hacia los integrantes de La Orden que aun estaban vivos, Alec se acerco a mi cuando escucho lo debil que era mi voz y me sostuvo entre sus brazos. –Esty bien.- Intente parecer realmente bien, pero era muy cansado mantener mi don.

-Dame tus jeringas.- Angélica le  quito de las manos a Alec los sedantes.- Listo, ya son todos.

-Jeremy, procura mantener el control sólo sobre lso Vuturi.- Él asintio con al cabeza, le quite rápidamente mi don a La Orden, quienes calleron dormidos por el sedante. –Traingan a todos los de La Orden.

 

Angélica saco una cuerda de la capa de Demetri y con ella ato las manos de todos los Hijos de La Luna.

Jaremy había salido corriendo y cuando regresó llevaba arrastrando a Katherine y Alexander. Alec ayudó a Angélica jalando a La Orden, tanto vivos como muertos y yo tome a Katherine por la muñeca, jalandola.

 

-Jeremy, tú dinos como llevarlos a la cede.- Él se mostró indeciso. –Yo los guiaría pero no recuerdo por donde corrí cuando escape.- Jeremy hizo una mueca de desagrado por lo que dije y comenzo a caminar.

-Este es el camino más rápido para llegar.

 

En menos de 1 hora ya estabamos frente a la Cede.

 

-Es más grande que nuestro Castillo.- Dijo con notable sorpresa Angélica, Alec sé limito a gruñir.

 

Jeremy abrio la puerta del Castillo y avento dentro de este el cuerpo de Alexander, yo hice lo mismo con Katherine, Alec y Angélica metieron al resto de La Orden aun atados.

Jeremy volvio a cerrar la puerta y salimos corriendo de vuelta al Castillo.

Cuando llegamos al claro del bosque, me comnece a marear, mi vista se volvio borrosa…lo ultimo que escuche fue el grito desesperado de Alec antes de que todo se volviera oscuro.

 

Capítulo 24


{…}

-Ness, tu familia ya se va.- Alec había entrado a mi habitación sin tocar la puerta.

-Gracias por avisarme.

-Creo que quieren hablar ccontigo sobre lo ocurrido ayer.

-Lo sé.- Le sonrei, lo abrace y sa lí de la habitación.


-Renesmmee, tu familia quiere hablar contigo a solas, te esperan en la Biblioteca, después ve a La Sala de Tronos.- Aro terminar de hablar justo en el momento en que Alec llego junto a mí.

-¿Vamos?- Me dijo con una sonrisa cuadno Aro ya se había ido.

-Claro.- Corrimos uno junto al otro hasta la Biblioteca. –“Entrare yo sola, no quiero más problemas.”

-Esta bien.- Alec iba comenzar a correr pero lo detuve tomandolo de la mano.

-“Quedate cerca.”

 

Alec asintio con la cabeza y antes de soltar mi mano movio lo labios, formando las palabras “tus ojos”, em concentre y otra vez visualice mis ojos de color chocolate, él me sonrió en manera de aprobación y se paro junto a la ventana del pasillo. Abri la puerta lentamente, di un paso dentro de la Biblioteca con la mirada fija en el piso y cerre la puerta.

 

-“No me regañen, por favor, quería darles la sorpresa de mi don cuando regresara a casa.”- Intente que mi pensamiento demostrara culpa.

-Pequeña, miranos, no estamos enojados.- Mi abuela Esme me tomo de las manos al hablar, yo alce lentamente la vista, encontrandome con los rostros enfurecidos de mi mamá, papaá y Jacob.

-¡Explicanos en este preciso momento lo que hiciste ayer!- Mi papá estaba más que enojado, él nunca me había gritado.

-Yo…- Estaba por comenzar a llorar cuando sentí una oleada de tranquilidad y felicidad, mis papás y Jacob se relajron notablemente.

-¿Qué hiciste?- Mi papá intentaba seguir enojado pero no lo lograba.

-Yo no hice nada…- Los sentimientos que me envolvían aclararon mi mente. –Ayer use mi don de forma casi defensiva.- Hice una pequeña pausa para poder explicarles como logre hacerlo. –Hace uno días aprendí que podía usar mi don sin tocar a los demás y que también podía transmitir mis sentimientos.

-¿Por qué lo usaste ayer?- Mi abuelo parecía no estar afectado por lo que pasaba.

-Porque pense que atacarían a Alec.- Intente que mi voz fuera lo más relajada posible.

-¿Por qué te importa tanto ese chupasangre?- Jacob se había levantado y estaba frente a mí.

-No quería que los Vulturi se enojaran porque ustedes lo mataron.- No podía verlos a los ojos, se darían cuenta que mentía, yo no quería que lo mataran porque él era alguien sumamente importante para mi.

-Dice la verdad.- Mi abuelo era el arbitrario de la familia, cuando alguien discutía, él siempre intentaba comprender ambos puntos de vista.

-¿Por qué no puedo leer tu mente?- Mi papá parecía estar luchando contra la tranquilidad que nos envolvía. –Jasper, quita ya tu don.

-No soy yo, yo nunca los haría sentir felicidad.

-¿Entonces quién es?- Las palabras de mi papá hicieron que pensara en Jeremy, quizas compartíamos dones, tal y como me lo mostro cuando llego…aunque eso significaba que…

-Alec.- No pude evitar a decir su nombre en voz alta ante la sorpresa. Toda mi familia volteo a ver a quien ahora estaba frente a mí. –“Jeremy es el hijo de Katherie.”- Alec solo asintio y salio corriendo de la Biblioteca.

-¿Qué ocurre?- Mi abuelo se había levantado.

-Renesmmee.- Angélica entro en ese momento a la habitación. –Aro te necesita en La Sala de Tronos.

-Dile que no puede ir.- La voz de mi papá era dura, la tranquilidad y felicidad que nos rodeaban comanzaban a desaparecer.

-Él le dijo que la quería ver ahora.- Jane entro a la Biblioteca, imponiendo su autoridad. –Ustedes se iran ahora y ella ira con Angélica.

-“Los quiero mucho, vallanse antes de que ocurra algo malo.”- Mi familia asintió ante mi pensamiento, aunque por la mirada de mi mamá y mi papá, tendría mucho que explicar al regresar.

 

Angélica me guio hasta La Sala de Tronos pero a mitad del camino se detuvo.

 

-¿Es verdad que Jeremy es hijo de Katherine?

-Es creo.

-¿Por qué?

-Alec me dijo que el hijo de Kayherine podía ahcer lo mismo que yo hago ahora.

-¿Y eso que significa?

-Cuando llego Jeremy, me dijo por medio de su pensamiento quien era y así no lo atacará- Angélica parecía no estar completamente convencida. -¿Sentiste tranquilidad y felicidad ahce unos minutos? –Ella asintió. –Eso lo hizo él, aunque ahora se ha desvanecido.

-¿Eso es malo?

-Mucho, lo estan matando a golpes.- Alec estaba parado frente a nosotros. Salimos corriendo hacia La Sala de Tronos. –No entres.- Alec se paro frente a mi y puso sus manos en mis hombros.

-Tnego que ayudarlo.

-Podrías matarlo, hay demasiada sangre.

-Puedo controlarme, es mi amigo.- Hice a un lado a Alec y abri al puerta.

 

Felix sostenía a Jeremy de los brazos, mientras Demetri y Afton se turnaban para golpearlo, su rostro estaba cubierto de sangre, parecía desmayado. Los golpes hacían que su cuerpo se doblara y él no hacía nada para esquibarlos, levantarse o liberarse. Use mi don contra Demetri y Afton, causandoles dolor, hice que sientieran que los huesos se les rompían, logrando que dejaran de golpearlo, ambos comenzaron a gritar y calleron de rodillas.

 

-¿Qué ocurre?- Aro se levanto de su trono.

-Deben dejarlo en paz, si Katherine viene a rescatarlo y lo ve en ese estado, va a acabar con el Cla.

-¿Por qué ella estaría interesada en este mocoso?- Aro me miraba fijamente. Alec tomo mi hombro y me hizo voltear a verlo.

-Ellos no saben.

-Bien, entonces hay que decirles.- Voltee a encarar a Aro. –Diles a Aftón y Demetri que no vuelvan a golpear a Jeremy.

-Primero que él los deje en paz.- La voz de Aro era reprobatoria.

-No es él quien les causo dolor, fui yo.

-Liberalos.- Disminui mi don hasta devanecerlo, ambos se levantaron enojados y corrieron ahcia mí, antes de que me tocaran, los paralice

-Si intentan darñarme lo obligare a matarse el uno al otro- Les dije mirandolos fijamente. Volvi a quitarles mi don y ambos se dirigieron a sus lugares en la Guardia. –Angélica, por favor, cura a Jeremy.- Ella asintio con la cabeza y fue junto a Felix, él solto a Jeremy y ella logro atraparlo antes de que callera.

-No lo lleves a ningún sitio hasta saber porque Renesmee esta tan interesada en él.

-Jeremy es hijo de Katherine.

-¿Cómo sabes eso?

-Porque yo se lo dije.- Alec se paro junto a mí, en forma de apoyo.

-¿Y tú como lo sabes?- Aro estaba molesto, al igual que sus hermanos.

-Porque cuando la conoci ella tenía un bebé, ese bebé tenía los mismos dones que Renesmmee.

-¿Cómo sabes que es él?- Marco hablo con gran paciencia.

-Porque cuando llego y lo atraparon él me pidio ayuda.

-Angélica, llevalo a la enfermería, Renesmmee, será mejor que lo convensas de apoyarnos en caso de un ataque.

 

Yo solo asentí con la cabeza y corri junto con Angélica y Alec a al enfermería.

 

{…}

-Rápido, entren.- Alexander había guiado a La Orden a traves de Volterra hasta la alcantarilla que daba al Castillo. –Corran a traves del tubo, cuando lleguen al final veran una escalera, arriba de ella esta un cuadro de marmol, levantenlo y estaran dentro del Castillo.