¡Noticias!

Después de casi un año sin publicaciones o avisos, he regresado y con nuevas (y espero buenas) noticias.
El blog no solo tendrá las historias que ya conocen, sino que ahora también encontrarán los capítulos de algunos libros, subiré nuevos capítulos de libros e historias por igual.
Espero que no hayan olvidado el blog y que pronto seamos más.
Lili Vulturi Mellark.

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22 abr. 2012

My heart will go on

Este One-Shot es sobre la saga de "Los Juegos dle Hambre, especificamente de "Sinsajo", espero que les guste.


Los mutos nos persiguen a través de los túneles, las escaleras se hacen cada vez más lejanas hasta que no las alcanzo, mi único consuelo al verme tan cerca de los mutos y sin forma de huir, es que si Katniss llega a Snow mi pequeña Annie estará a salvo, nadie podrá dañarla si no estoy para cuidarla, mi muerte le dará la tranquilidad que le dan mis palabras cuando recuerda como la torturaron…

Mi única arma es mi eterno tridente, él que me saco de tantos apuros y con el que moriré.

Cuando tres mutos me atacan sé que es mi fin, moriré. El muto que tengo frente a mi hecha la cabeza hacia atrás listo para matar…

~La joven ganadora de los juegos acababa de mudarse, creí que lo más decente sería darle la bienvenida. Con un pay de queso que compre ocupando una de mis manos, toque la puerta lentamente. Una hermosa joven de aspecto infantil y dulce abrió la puerta.

-Hola, soy Finnick y vengo a darte la bienvenida a tu nuevo hogar.

-Gracias, yo soy Annie-A pesar de verla tantas veces en televisión, el tenerla enfrente me hizo dar cuenta que desde el momento en que su nombre salió en la cosecha me enamoré perdidamente de ella….

Annie cubrió sus oídos y cerro fuertemente los ojos.

-Tranquila, todo estará bien. Piensa en el mar, en las olas rompiendo en las rocas, piensa en casa, en un lugar seguro. –Cuando termine de susurrarle aquellas palabras al oído Annie bajo la mano que aun cubría el otro oído.

-Que tú estés junto a mí me basta para saber que todo estará bien.

-¿Por qué lo dices Annie?-

-Cuando estuve en el Capitolio, me torturaron con charlajos que tenían tu voz, gritabas, era como si estuvieras cerca pero a la vez lejos de mí y no podía hacer nada para detener tu sufrimiento.-Palabras sencillas, pero que hacían que todo mi mundo se viniera abajo y se reconstruyera gracias a ella, ella era mi vida, la única mujer con las que quería estar hasta que la muerte nos separará e incluso después de esta…

-¿Annie Cresta, me harías el honor de casarte conmigo?-Por primera vez en mi vida sentí pánico, sabía que ella me amaba pero a pesar de mi comportamiento me es muy difícil decir mis sentimientos.

-Finnick, claro que sí, acepto ser tu esposa.-Lagrimas de felicidad brotaron de los ojos de Annie y rápidamente mi vista se opacó, tanteando le coloque el anillo y la bese…Cresta

-Finnick, cuídate mucho.-Los ojos de mi esposa estaban empañados por las lágrimas que amenazaban con salir en cualquier momento.

-Lo prometo. Pero si no regreso, quiero que siempre me recuerdes.

-Tú también recuérdame.- Las lágrimas comenzaron a salir por sus ojos cuando tomo su rostro entre mis manos y la bese. No fue un beso como los demás este fue totalmente distinto, era un beso de despedida…~



{…}

-Annie, necesitas comer, si quieres no comas por tu bien, come por el bien de tu bebé.-Insistió Prim. La pequeña hermana de Katniss se había vuelto mi consuelo desde la partida de Finnick, siempre estábamos juntas consolándonos por la lejanía de nuestros seres queridos. Aquella pequeña era tan valiente, gracias a ella he sobrellevado estos días sin Finnick, cuando me entere que iba a ser madre me alegre y entristecí, ahora deseaba con más ansias que él volviera.

**-Annie….Annie.-La lejana voz de Finnick me atraía al mar. Cuando por fin lo distinguí mi felicidad fue inexplicable. Él se encontraba en la orilla de la playa; las pequeñas olas mojaban su traje negro, el que uso cuando nos casamos; su cuerpo estaba rodeado por una silueta blanca brillante. -Annie ven, necesito decirte algo.- Me acerque rápidamente a él, rodee su cuello con mis brazos y lo abrasé, al instante el me correspondió. –Vine a despedirme.- Dijo en cuanto me separe de él.

-No puedes irte, no ahora.- Las lágrimas opacaron mi vista y mojaron mi rostro rápidamente.

-¿Recuerdas lo que te dije antes de irme?- Su dulce voz se desvanecía con cada palabra, sus fríos dedos secaban las lágrimas que mojaban mis mejillas. No respondí, me limite a abrazar fuertemente mi vientre. –Quiero que siempre me recuerdes, que me recuerdes como el chico al que le gustan los azucarillos y hacer bromas.- Su voz ahora era quebradiza y algunas lágrimas también salían de sus hermosos ojos verde-agua.

-No me puedes dejar… ¡Finnick, vas a ser padre!- La desesperación de perderlo se apodero de mí.

-Lo sé y por eso te pido que seas fuerte, no te dejes vencer. Quiero que sigas adelante con tu vida y cuides de nuestro hijo.

-Finnick no podré hacerlo sin ti. ¿Qué pasara cuando recuerde los gritos de los Charlajos?

-Imagina que estoy en un lugar mejor, uno en donde nadie me dañara…se feliz y cuéntale a nuestro hijo como era, enséñale a hacer bromas y a comer muchos azucarillos. Dile que yo estaré cuidándolo desde el cielo.- Su sonrisa demostraba tristeza y felicidad.- Te amo y ni la muerte podrá cambiarlo. **

Desperté feliz de saber que mi Finnick ahora estaría seguro, pero triste porque no conocería a nuestro hijo. Me levante de la cama, subí las escaleras rápidamente y en una pequeña ventana que encontré, me asome.

-Siempre te recordare Finnick y nuestro hijo sabrá todo lo que hiciste, sabrá como luchaste por un mundo mejor, sabrá que moriste buscando defender lo bueno.

Cuando termine de hablar una estrella fugaz atravesó el cielo, estoy segura de que era Finnick, era su forma de decir que nos cuidaría.


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